Responsabilidad Social Personal: Por un simple pisotón

http://www.emprendedores.es/crear_una_empresa/noticias/curso_para_emprendedores

Hace tiempo que quiero explicar qué es para mí (no sé nadie más que lo haya utilizado) el concepto de “Responsabilidad Social Personal“. Básicamente, es el conepto de Responsabilidad Social Corporativa trasladado al ámbito personal, o lo que es lo mismo, hacerse uno mismo consciente y responsable de sus acciones y de las consecuencias de éstas, principalmente en cuanto a medio ambiente y a desarrollo de las personas a nivel humano y económico se refiere. Para comprender mejor a qué me refiero, por favor, continúa con la lectura de esta entrada.

Pues bien, quiero poner un ejemplo para que podamos ver las implicaciones a que nos puede llevar esto si llegamos al fondo de la cuestión, como yo opino que debería ser. Aunque no es un ejemplo relacionado con la ecología ni con la pobreza, creo que puede ilustrar para darnos cuenta de que las cosas no son tan suprficiales como acostumbramos a pensar. Recientemente he sufrido una lesión deportiva, producida mientras jugaba al fútbol en un torneo con los compañeros de trabajo. Nos estábamos jugando el orgullo por el penúltimo puesto en una liguilla de 8 equipos. Ahí es nada. Pues bien, resulta que por mi equipo nos presentamos justo el mínimo de jugadores con el que se puede jugar, mientras que el otro equipo tenía un cambio. Como podéis imaginar, no éramos rival. Como no teníamos gente para aguanter el ritmo, yo, que normalmente me quedo atrás en la defensa, tuve que subir en un contraataque, cuando ya íbamos perdiendo por dos o tres de goles (ya veis la importancia que le doy al resultado, que ni me acuerdo de cómo íbamos). En ese momento, el defensa contrario decidió que ese ataque era un claro peligro a su orgullo, a su patrimonio (no os olvidemos la ingente cantidad de dinero que nos estábamos jugando) y para su medio de vida (era un partido inter-empresas), por lo que decidió pararme mediante una falta, con lo que me dio un pisotón que me produción un terrible esguince de grado dos y microrroturas musculares.

Esta lesión, no sólo supuso que el partido se terminara y que mi equipo perdiera por no disponer del mínimo de jugadores necesarios (quiero creer que la intención de pisarme el tobillo tan cruentamente no fue la de lesionarme para forzar la retirada de mi equipo, sino la de deter mi temible, admirable y envidiable progresión por la banda derecha, a pesar de que mi “lesionador”, se riera de mí estando en el suelo retorciéndome de dolor, cuando él mismo había podido ver muy de cerca que mi pie llegaba a formar un ángulo con mi pierna muy poco natural), sino que supuso la visita al hospital de unas 4 horas, saliendo de él cuando seguramente los demás jugadores de ambos equipos ya estaban en la coma plácidamente durmiendo, la necesidad de movilizar a mi familia para que vinieran a atenderme, el estar durante 5 semenas de baja, con el consiguiente perjucio para mi empresa, para las arcas públicas, para la mutua de mi compañía empleadora, la ligera colaboración en la saturación del sistema de sanidad pública, la necesidad por mi parte de atención no habitual de mi familia (es increíble lo inutilizado que te deja una pierna escayolada), la crispación de mis compañeros y de mi jefe por la necesidad de hacerse cargo de mi trabajo, los perjuicios causados a los clientes, los constantes pitidos en los oídos durante cinco semanas de los progenitores del “pisotoneador”, y una lesión que, casi dos meses después, sigue impidiéndome conducir, correr, me hace tener cuidado por donde piso y sigo teniendo el tobillo hinchado. Finalmente, no he recurrido a la ayuda de un especialista sanitario de pago porque creo que ya no será necesario, estoy bastante mejor, aunque un esguince mal curado (es decir, curado por la seguridad social) te puede quedar para toda la vida, sé de gente que se ha quedado coja por ello, pero también podría haber necesitado desembolsar una buena cantidad de dinero que esperaba tener que gastar. En fin, todo gracias a que un defensa del equipo contrario pensó que tenía que detener mi progresión en un juego a toda costa. Gracias a él, me he dado cuenta de que la gente llega a ser muy imbécil y a tomarse demasiado enserio un simple juego y seguramente no vuelva a participar en competiciones de deportes de equipo y tenga mucho cuidado con las pachanguitas.

Y todo por un simple pisotón.

4 thoughts on “Responsabilidad Social Personal: Por un simple pisotón”

  1. Imaginé el mismo término de Responsabilidad Social Personal días atrás y en la búsqueda de material sobre este término, encontré esta pagina… de alguna manera estamos conectados, leeré con calma tu texto para compartir mis puntos de vista. Estoy en proceso precisamente de redactar un texto que no sólo se enfoque de esta responsabilidad ligada al aspecto emprearial. Un abrazo.

  2. Hola Bueno, desde mi punto de vista, la Responsbilidad Social Empresarial nace como una forma casi de márqueting, siguiendo con la moda de la solidaridad y como una forma de pagar menos impuestos. Sin embargo, lo verdaderamente importante es la Responsabilidad Personal, porque, si todos fuéramos conscientes de nuestra responsabilidad en los problemas medioambientales y sociales y neutralizáramos nuestro impacto, obligaríamos a las empresas a que también fueran neutras, con lo que los problemas estarían solucionados. Por favor, siéntete libre de comentar o preguntar cualquier cosa.

  3. Recientemente, esta entrada está recibiendo un número de visitas bastante alto. ¿Alguien que la visite me puede decir qué tiene que la haga tan interesante? Así podré mejorar la calidad de la bitácora y escribir sobre temas que os interesen más.

    Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *