Un paso más hacia una democracia participativa real

Una de las características que tiene nuestro sistema político es que es llamado democracia, pero todo el mundo tiene la sensación de que, en realidad, el pueblo no tiene el poder, sino que lo tiene una “clase” política y económica que deciden lo que está bien o no lo está para todos los ciudadanos, como cualquier otro régimen político, pero cambiando de caras cada cierto tiempo. Desde el Partido Pirata, queremos acercar más el poder al pueblo. Para ello estamos desarrollando lo que hemos llamado Iniciativas Legislativas Ciudadanas, y que describimos en nuestro último comunicado, llamado “El Partido Pirata presenta las Iniciativas Legislativas Ciudadanas (ILC) y que resumo a continuación, y cuya lectura completa recomiendo:

Aunque para muchos ciudadanos resulte una posibilidad desconocida, la Constitución Española, contempla la posibilidad de que los ciudadanos hagan propuestas respaldadas por un mínimo de 500.000 firmas, denominadas ILPs (Iniciativas Legislativas Populares).

Sin embargo, el alcance de las ILPs es tremendamente reducido, ya que, por este medio, no puede reformarse ley Orgánica alguna, ni regularse materia propia de ley Orgánica; esto excluye el Código Penal, los Estatutos de Autonomía, la Ley Electoral, la del Defensor del Pueblo, la del Tribunal Constitucional, la de Educación, la del Derecho de Reunión, la de Libertad Sindical, la de Libertad Religiosa, la de Partidos Políticos, etc.Tampoco puede reformarse ley tributaria alguna; esto excluye la Ley General Tributaria, la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, la Ley sobre el IRPF y la Ley del IVA. No puede reformarse ley alguna de carácter internacional, no pueden reformarse ni el Consejo Económico y Social, ni los parámetros de redistribución de la riqueza, ni la armonización entre regiones, ni la planificación de la actividad económica; tampoco pueden proponerse los Presupuestos Generales del Estado ni enmiendas a éstos. Además, según el artículo 166 de la Constitución, sólo puede reformarse la Constitución por los apartados 1 y 2 del artículo 87, por lo que la ILP queda excluída como vehículo para la reforma constitucional.

Además de estas restricciones, la Mesa del Congreso puede rechazarla porque no tenga una coherencia, porque ya haya una propuesta relativa al tema que trata o porque dicho tema se haya tratado en esa legislatura. Aun así, en caso de que la propuesta llegue al pleno, se puede considerar que no es el momento para considerar la propuesta popular y ser rechazada. Aparte de que los grupos políticos podrían directamente rechazarla.

La iniciativa de PIRATA consiste en presentar, asumir y defender como propia una propuesta avalada por un número necesario de firmas de los ciudadanos, siempre que haya sido suficientemente debatida y consensuada.

Desde mi punto de vista, puede ser un gran paso adelante en cuanto a democracia participativa.

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