¿Por qué en España no creemos en nosotros mismos?

Esto de la crisis en España da mucho juego, porque permite analizar hasta el más mínimo detalle desde un punto de vista mucho más crítico, para luego exponer soluciones a los problemas encontrados.

Recientemente, con todo el revuelo de haber ganado el mundial de fútbol, pensaba que ha surgido una fiebre por los valores y símbolos nacionales. No es extraño haberse encontrado, en las últimas semanas, un grupo de personas cantando por la calle o en un local de ocio “yo soy español, español, español” y otros grandes éxitos de los terrenos de juego, aunque aparentemente no viniera al caso. Todavía hay un buen número de coches y de ventanas con banderas españolas o bufandas, viandantes con camisetas conmemorativas, anuncios que hacen referencia al título conseguido…

A todos se nos llena la cara de orgullo y satisfacción cuando se trata de hablar de nuestro poderío en el deporte rey (digo nuestro poderío porque, aunque los jugadores y el cuerpo técnico han hecho el trabajo, la finanaciación económica y las primas por ganar han sido posibles gracias al trabajo de todos los españoles, que han pagado sus impuestos). Sin embargo, todo ese sentimiento de hermandad espontánea, pierde fundamento cuando nos toca actuar de verdad y no sólo a los españolitos de a pié, sino a todos los españoles, políticos incluidos. Preferimos comprar equipos tecnológicos extranjeros, a pesar de que las marcas españolas, muchas veces aplican soluciones y tecnologías más avanzadas que las extranjeras, para buscar consumidores con más ganas de innovación. Compramos coches diseñados por marcas extranjeras, permitimos que la única firma de automóviles española se venda a empresarios de fuera del país, fabricamos ropa fuera de España para ahorrar unos céntimos en cada prenda y menospreciamos la fabricación centenaria que tenemos, permitimos que otros países nos tomen la delantera en investigación en teconologías renovables, cuando hemos sido los primeros del mundo. Compramos frutas procedentes de otros continentes, cuando hemos sido la huerta de Europa. Y así, podemos seguir, producto por producto y mercado por mercado.

¿Por qué no nos lo creemos? ¿Por qué no nos creemos que sí somos capaces de crear empleo, de dar la vuelta a nuestra balanza de pagos? ¿Por qué no confiamos en nada que ponga “Made in Spain”? ¿Por qué no somos un poquito más egoístas en este sentido y nos procuramos una salida de la crisis, desde lo que podemos hacer como consumidores?

Estrenamos blog de la Agrupación Autonómica Madrileña del Partido Pirata

Una de las tareas pendientes que teníamos desde que dimos el nuevo impulso a la Agrupación Autonómica Madrileña del Partido Pirata, era tener un blog propio, en el que publicáramos, abierto a todo el mundo, las noticias y los progresos relacionados con la Madrileña. Por fin podemos decir que ya lo tenemos. La dirección es http://www.partidopirata.es/madrid/blog. Esperamos que sea un punto de encuentro abierto a todo el mundo que quiera informarse y que tenga algo que decir respecto al Partido Pirata, principalmente en Madrid. Como sabéis, nuestro objetivo es presentarnos a las Elecciones a la Asamblea de Madrid en 2011.

España se va a pique y ninguno lo remediaremos

¿Cómo puede un país que está al borde de la ruina financiera y en una tremenda paralización de capital circulante salir de tan grande crisis? El Gobierno ha hecho una reforma laboral que no contenta, ni a sindicatos ni a empresarios. La oposición, ni está, ni se la espera. Los sindicatos han perdido una gran capacidad de convocatoria, pues llevamos dos años de crisis y es ahora cuando proponen hacer algo. Y los empresarios han demostrado no estar capacitados para provocar la salida de la crisis y tan sólo parecen dedicarse a salvar sus bienes, sin importarles perjudicar a los trabajadores que les han hecho ganarlos.

Sin embargo, queda un colectivo que parece dejarse al margen: los trabajadores. Los ciudadanos están decepcionados con Gobierno, Oposición, Sindicatos y Empresarios. Esa desconfianza no hace sino agravar la crisis. Los que tienen trabajo, temen perderlo y no quieren movilizarse. Los que están en el paro, no se van a movilizar por los que tienen trabajo y nada tienen que ver con ellos. Los funcionarios, desconfían de que vayan a conseguir algo y no quieren perder dinero y los que no son funcionarios, envidian a aquéllos y les da igual que pierdan derechos. Incluso, a sabiendas que los siguientes en sufrir recortes serán ellos.

Así las cosas, ¿qué posible solución podemos encontrar a la situación actual? Siendo pesimista, lo único que veo posible es emigrar a otro país. A un país en el que la gente, a persar de ser menos humana y menos hospitalaria, sea seria de verdad y luchen todos a una por defender sus intereses, dejando de lado su pequeñas rencillas y los elementos que, más que separarles, les diferencian. Porque hacer entender a 38.450.800 personas mayores de 16 años en España, que deben ponerse de acuerdo para luchar por la salida a la crisis, es imposible.

Mal futuro veo, si no somos capaces de arreglarlo nosotros mismos, porque, como dice un compañero mío, los ángeles salvadores pueden aparecer hasta en el último momento. O no.