Protesta el 29 de septiembre: día sin compras

Recientemente he recibido un correo de la asociación de defensa del consumidor FACUA que me parece muy interesante e inteligente. Se trata de protestar por la crisis y la gesitón que el Gobierno está haciendo de ella, precarizando las condiciones laborales y sin haciendo reformas que no convencen ni a los sindicatos, ni a los emrpesarios: Un día sin compras.

De esta forma, pretende conseguir varios objetivos:

Por un lado, pide el apoyo de la población en paro, de forma que se puedan sumar a la protesta, además de pudiendo acudir a las manifestaciones que se celebrarán en las principales ciudades.

Por otro lado, permite que las personas que no se atrevan o no quieran secundar la huelga, puedan hacer otro tip de protesta, además de la típica huelga.

Y, por supuesto, los que secunden la huelga, podrán protestar doblemente.

El pequeño matiz que FACUA añade a su protesta propuesta es que supone una alternativa a la huelga, una opción que muchos consideran caduca y que, en las actuales condiciones de crisis económica, tiene una penalización para el trabajador que la lleva a cabo, pues en muchas empresas ya se han reducido los salarios y los complementos, como para perder un día entero de paga. Por otra parte, es una crítica directa al sistema productivo actual, muy en la línea de FACUA.

Preguntando opinión a Jazztel acerca de las modificaciones de la tarifa plana

Los últimos días he estado leyendo un poco acerca de la propuesta de Telefónica para tarificar las conexiones de ADSL según el tráfico de  datos, en vez de simplemente por tener acceso. Es mucho lo que se ha dicho sobre este tema en toda la Red. Parece ser que las empresas proveedoras de servicio de Internet (ISP) estarían de acuerdo, puesto que esta medida podría abaratar sus costes y, sobre todo, hacerlos menos fijos. Sin embargo, la verdadera pregunta es si los ISP trasladarán ese precio variable a los usuarios. Según Víctor Domingo, de la Asociación de Internautas, ha dicho que Internet puede retroceder 10 años si se elimina la tarifa plana.

Según alguna noticia que leí ayer, Movistar, Vodafone y Yoigo, trasladarían la variabilidad al cliente final, mientras que Orange y Euskaltel no. Sin embargo, falta información de otra de las grandes, Jazztel. Así que, ni corto ni perecezoso, me dispuse a preguntárselo directamente, mediante el formulario de contacto de su página web. Por el momento, lo único que he recibido ha sido la solicitud de mis datos y que les vuelva a hacer la consulta. No sé si es para ganar tiempo o por ineficacia interna.

Seguiremos informando.

Una aproximación al pensamiento político de los partidos piratas

Resumen del escrito de Ángel Vázquez, navegando la tercera ola:

De reciente aparición en el panorama político, y desconocidos para una inmensa mayoría de los partidos piratas se ha dicho que son antipartidos, partidos sin ideología o que son mera apología del robo de la propiedad privada. Se ha dicho también que los partidos piratas son comunistas o, al menos, un nuevo tipo de partidos de izquierda. Se les ha comparado, también, con el anarquismo.

Es posible que algunas de estas corrientes de pensamiento hayan influido en el origen de los partidos piratas, pero en realidad no responden a ninguna de estas etiquetas. Los partidos piratas son la expresión de una nueva corriente de pensamiento que no puede ser entendida fuera de su marco de referencia, que no es otro que la sociedad posindustrial.

Devolver a Atenas los mármoles del Partenón

La gente que me conoce sabe que me encanta la Historia y la Cultura Clásicas. Disfruto enormemente con lecturas como la trilogía de Santiago Posteguillo sobre Escipión el Africano y visitas a ruinas romanas. Tengo pendiente un viaje a Grecia para ver todo lo que queda allí de la Cultura Helénica, cuna de nuestra cultura europea occidental actual. Y, cuando vaya, me gustaría poder ver allí todo lo que se han llevado, principalmente los británicos. El edificio más conocido de toda Grecia, el Partenón, cuyo nombre significa la residencia de las jóvenes, es de orden dórico y fue construidoal rededor del año 440 a. C. Albergaba una escultura de Atenea que medía doce metros de alto y en la que se habían utilizado 1.200 Kg de oro. Siglos después fue utilizado como iglesia bizantina y como mezquita musulmana, pero su peor momento, fue en 1687, cuando el ejército turco lo utilizó como polvorín, durante el sitio de Atenas, pensando que no lo bombardearía, pero, finalmente, una bomba cayó, causando los mayores daños de toda su historia.

Finalmente, a principios del Siglo XX, Sir Elgin, el embajador británico en Constantinopla, trasladó al Museo Británico los principales conjuntos escultóricos del monumento, con la excusa de conservarlos. Recientemente, los griegos han construido un museo especialmente dedicado para conservar las piezas expoliadas por Sir Elgin, las cuales no se habían devuelto con la excusa de que no se disponía de los medios necesarios, pero que se llevarían a su lugar de origen cuando estos medios se hicieran efectivos. Por lo tanto, el momento de devolver las esculturas del Partenón a Atenas ha llegado y se ha puesto en marcha una campaña internacional, llamada Bring Them Back (devolvedlas) para exigir al Reino Unido que cumpla con su compromiso. Allí, se puede conccoer más información acerca de las obras, de su historia y firmar un apetición para que la Unión Europea trate el asunto en el Parlamento. Se necesitan 1.000.000 de firmas y en el momento en que escribo estas líneas, hay 130.285, incluida la mía.

Referencias:

¡Que vuelvan a Atenas los mármoles del Partenón! En meneame.net
Partenón en la Wikipedia

Simyo apoya (tímidamente) a GNU/Linux

Las últimas entradas en el blog vienen tratando del mismo tema, pero es que lo que me he encontrado hoy ha sido bastante curioso e interesante. Resulta que Simyo anuncia un (en principio) tímido soporte a GNU/Linux. Gente de la comunidad del Software Libre ya les han hecho una crítica constructiva, dándoles más información de la que ellos habían conseguido por sus propios medios y haciéndoles caer en la cuenta de que la mayoría de las distribuciones de GNU/Linux más actuales soportan de instalación su conexión y sus módems.

Sin emabrgo, creo que es muy importante que empresas de cierta importancia como es Simyo comiencen a dar un cierto soporte y apoyo a GNU/Linux y a los usuarios de Software Libre. Por otra parte, es un movimiento que veo no sólo normal, si no necesario, porque en los foros de Software Libre se habla bastante las tarifas de datos de Simyo como posibilidades muy interesantes para conectarse a Internet en movilidad, con lo que bastantes usuarios de sus tarifas de datos debemos ser usuarios de Software LibreEl aceptable número de comentarios y referencias que hay en la entrada lo demuestra.

Cómo favorecer que se programe más para GNU/Linux

Hace algún tiempo, hablé acerca de por qué es conveniente registrarse como usuario de Linux. Hoy estaba viendo juegos para ordenador por Internet y me he encontrado con una gran dificultad que tenemos los usuarios de GNU/Linux: que prácticamente la absoluta totalidad de las grandes producciones de juegos del mercado están desarrollados exclusivamente para sistemas operativos Windows. Con lo que no puedes independizarte completamente de estos sistemas cerrados y caprichosos si no estás dispuesto a renunciar a tus mejores juegos. Es cierto que algunos funcionan gracias a Wine o similares, pero no se puede comparar el utilizar un programa intermedio con utilizar el programa nativo en el propio sistema operativo. Te ahorras errores y, normalmente, el programa va más fluido; lo cual, en el caso de los juegos es muy importante.

Por otra parte, me acordaba de un reportaje sobre la investigación en cultivos que vi también hace unos meses, en los que un investigador de una plantación en Almería. El reportero le preguntaba por qué los tomates que se compran en los supermercados, los cuales muchos vienen de estos invernaderos, tienen tan buen aspecto, pero no saben a nada. Y el investigador respondió lo más claramente que se puede decir: porque la gente los pide. Si la gente empieza a pedir que no tengan tan buen aspecto, pero que sepan mucho mejor, investigaremos en la línea del sabor. Mientras pidan que tengan un buen aspecto, seguiremos investigando en la línea del buen aspecto”. Es decir, la ley de la oferta y la demanda.

Si aplicamos esta idea a los juegos de ordenador, o a cualquier otro programa, entenderemos que, como usuarios/consumidores, cuanto más pidamos que se desarrolle software para plataformas GNU/Linux, más software se desarrollará para estas plataformas. Si seguimos utilizando software para Windows, se seguirá desarrollando para Windows. Por este motivo, he escrito hace unos minutos a una de las principales empresas distribuidoras de videojuegos en España, para preguntarles si tienen, o planean tener un juego en concreto que me atrae sobremanera, preparado para correr en GNU/Linux. Con mi consulta única no conseguiré nada, pero si hubiera un gran número de consultas similares, estoy completamente seguro de que, al menos, se plantearían hacer la prueba de portar algún videojuego y, si saliera suficientemente bien (es decir, si les reportara suficientes beneficios), pasarían a editar más juegos para estos sistemas operativos. A continuación, un texto modelo del que he enviado:

Hola,

Me llamo XXX y soy usuario de GNU/Linux. Me pongo en
contacto con ustedes para preguntarles si es posible
utilizar su juego/software XXX en un sistema operativo
GNU/Linux, dado que no dispongo de ningún PC con Windows
original y no querría pagar el elevado importe de éste
únicamente para poder acceder a su software. En caso de
que no sea así, también quisiera saber si planean editar
sus programas en un futuro, con compatibilidad con
sistemas operativos GNU/Linux y así no discriminar a sus
cada día más usuarios.

Muchas gracias.

P.D.: Una nota para los desarrolladores de software que sólo editan para plataformas Windows y Mac: ¿No habéis pensado que, si desarrollárais para plataformas libres y gratuitas, favoreceríais que vuestros clientes se ahorraran una buena cantidad de dinero, si tan sólo necvsitan Windows o Mac para jugar a vuestros juegos?

http://www.alternate.es/html/categoryListing.html?cat1=35&cat2=101&cat3=999&cat1=47&cat2=101&cat3=999&tn=SOFTWARE&l1=Sistemas+operativos&l2=Versiones+completas&

La coherencia y los impuestos

Esta mañana, escuchaba la radio y han comentado la noticia de que un descendiente del dicatador Franco, está siendo investigado por estafar a Hacienda. Rápidamente, me he acordado de una idea que ya apuntaba en mi anterior entrada ¿Por qué en España no creemos en nosotros mismos?, hablando de nacionalismo español y de ser consecuentes con las acciones que se hacen. Precisamente, una de las acciones que creo que cualquier persona medianamente orgullosa de su país de be hacer es colaborar en la medida de lo posible con éste. Y eso implica pagar religiosamente los impuestos. Sin embargo, esos grandes empresarios y capitalistas que tanto se vanaglorian delorgullo nacional y que dicen Es-pa-ña, saboreando cada una de las sílabas son, en realidad, los que evaden impuestos, se llevan sus fortunas a paraísos fiscales, maquillan las cuentas de sus empresas a la hora de declarar beneficios, etc. etc. etc.

Si llegar a esos extremos, económicos y delictivos, el españolito de a pié también hace (hacemos) sus pinitos a la hora de ahorrarse unos duros y no pagar impuestos, que son para todos. Cuando hacemos una obra o una reforma en nuestra vivienda, poca gente paga los premisos de obra y un buen número pregunta al obrero si le puede facturar menos de lo que le paga, para reducir el importe del IVA, por ejemplo. Eso sí, luego nadie quiere pagar un peaje, ni que le cobren por aparcar en su barrio y todos queremos que la Seguridad Social sea gratuita, tener un buen paro, infraestructuras…

En resumen, coherencia.

¿Por qué en España no creemos en nosotros mismos?

Esto de la crisis en España da mucho juego, porque permite analizar hasta el más mínimo detalle desde un punto de vista mucho más crítico, para luego exponer soluciones a los problemas encontrados.

Recientemente, con todo el revuelo de haber ganado el mundial de fútbol, pensaba que ha surgido una fiebre por los valores y símbolos nacionales. No es extraño haberse encontrado, en las últimas semanas, un grupo de personas cantando por la calle o en un local de ocio “yo soy español, español, español” y otros grandes éxitos de los terrenos de juego, aunque aparentemente no viniera al caso. Todavía hay un buen número de coches y de ventanas con banderas españolas o bufandas, viandantes con camisetas conmemorativas, anuncios que hacen referencia al título conseguido…

A todos se nos llena la cara de orgullo y satisfacción cuando se trata de hablar de nuestro poderío en el deporte rey (digo nuestro poderío porque, aunque los jugadores y el cuerpo técnico han hecho el trabajo, la finanaciación económica y las primas por ganar han sido posibles gracias al trabajo de todos los españoles, que han pagado sus impuestos). Sin embargo, todo ese sentimiento de hermandad espontánea, pierde fundamento cuando nos toca actuar de verdad y no sólo a los españolitos de a pié, sino a todos los españoles, políticos incluidos. Preferimos comprar equipos tecnológicos extranjeros, a pesar de que las marcas españolas, muchas veces aplican soluciones y tecnologías más avanzadas que las extranjeras, para buscar consumidores con más ganas de innovación. Compramos coches diseñados por marcas extranjeras, permitimos que la única firma de automóviles española se venda a empresarios de fuera del país, fabricamos ropa fuera de España para ahorrar unos céntimos en cada prenda y menospreciamos la fabricación centenaria que tenemos, permitimos que otros países nos tomen la delantera en investigación en teconologías renovables, cuando hemos sido los primeros del mundo. Compramos frutas procedentes de otros continentes, cuando hemos sido la huerta de Europa. Y así, podemos seguir, producto por producto y mercado por mercado.

¿Por qué no nos lo creemos? ¿Por qué no nos creemos que sí somos capaces de crear empleo, de dar la vuelta a nuestra balanza de pagos? ¿Por qué no confiamos en nada que ponga “Made in Spain”? ¿Por qué no somos un poquito más egoístas en este sentido y nos procuramos una salida de la crisis, desde lo que podemos hacer como consumidores?

Estrenamos blog de la Agrupación Autonómica Madrileña del Partido Pirata

Una de las tareas pendientes que teníamos desde que dimos el nuevo impulso a la Agrupación Autonómica Madrileña del Partido Pirata, era tener un blog propio, en el que publicáramos, abierto a todo el mundo, las noticias y los progresos relacionados con la Madrileña. Por fin podemos decir que ya lo tenemos. La dirección es http://www.partidopirata.es/madrid/blog. Esperamos que sea un punto de encuentro abierto a todo el mundo que quiera informarse y que tenga algo que decir respecto al Partido Pirata, principalmente en Madrid. Como sabéis, nuestro objetivo es presentarnos a las Elecciones a la Asamblea de Madrid en 2011.

España se va a pique y ninguno lo remediaremos

¿Cómo puede un país que está al borde de la ruina financiera y en una tremenda paralización de capital circulante salir de tan grande crisis? El Gobierno ha hecho una reforma laboral que no contenta, ni a sindicatos ni a empresarios. La oposición, ni está, ni se la espera. Los sindicatos han perdido una gran capacidad de convocatoria, pues llevamos dos años de crisis y es ahora cuando proponen hacer algo. Y los empresarios han demostrado no estar capacitados para provocar la salida de la crisis y tan sólo parecen dedicarse a salvar sus bienes, sin importarles perjudicar a los trabajadores que les han hecho ganarlos.

Sin embargo, queda un colectivo que parece dejarse al margen: los trabajadores. Los ciudadanos están decepcionados con Gobierno, Oposición, Sindicatos y Empresarios. Esa desconfianza no hace sino agravar la crisis. Los que tienen trabajo, temen perderlo y no quieren movilizarse. Los que están en el paro, no se van a movilizar por los que tienen trabajo y nada tienen que ver con ellos. Los funcionarios, desconfían de que vayan a conseguir algo y no quieren perder dinero y los que no son funcionarios, envidian a aquéllos y les da igual que pierdan derechos. Incluso, a sabiendas que los siguientes en sufrir recortes serán ellos.

Así las cosas, ¿qué posible solución podemos encontrar a la situación actual? Siendo pesimista, lo único que veo posible es emigrar a otro país. A un país en el que la gente, a persar de ser menos humana y menos hospitalaria, sea seria de verdad y luchen todos a una por defender sus intereses, dejando de lado su pequeñas rencillas y los elementos que, más que separarles, les diferencian. Porque hacer entender a 38.450.800 personas mayores de 16 años en España, que deben ponerse de acuerdo para luchar por la salida a la crisis, es imposible.

Mal futuro veo, si no somos capaces de arreglarlo nosotros mismos, porque, como dice un compañero mío, los ángeles salvadores pueden aparecer hasta en el último momento. O no.