Intentaré escribir todo en positivo, para transmitir toda la motivación posible. Por eso titulo esta entrada “El resurgir de la Spanish Revolution”, en vez de “El declive de la Spanish Revolution”. Porque todos los movimientos pasan por momentos de crisis y, si ésta se gestiona bien, puede salir reforzado de ella.
Al lío. Mucho se está hablando estos días, después de las elecciones, de lo que se está haciendo en las asambleas, principalmente en la de la Puerta del Sol, que se ha convertido en el símbolo de lo que los medios de comunicación han convenido en llamar el “movimiento 15M”. Como extra, algunos de esos medios, están tratando de desautorizar la acampada de Sol publicando las maldades de ésta, pero omitiendo, convenientemente, sus bondades. Es el caso de Antena 3 (otra vez), que se ha dedicado, durante los últimos dos días a publicitar con todas sus fuerzas las pérdidas de algunos de los comercios de la Puerta del Sol, debido a que las fachadas y escaparates están llenos de carteles, lo que hace que los consumidores no entren en la tienda. Sin embargo, no hablan del carril comercial habilitado, ni de que se ha multiplicado hasta por cuatro las ventas de los comercios de alimentación de los alrededores. No les interesa.

Por otra parte, las asambleas se han convertido en un lugar donde los acampados (las personas que no les importa dormir al raso sobre el granito del suelo y que no tienen la obligación de madrugar y estar todo el día trabajando), se dedican a organizar actividades como reiki, yoga, teatro y charlas variopintas. Lógicamente, esto indigna a los indignados, que ven que su revolución se está convirtiendo en un campamento de verano y las asambleas están contaminando los simples y claros principios que originaron la “Spanish Revolution”, con reivindicaciones mucho más concretas y de marcado signo de izquierdas:
- El injusto sistema electoral.
- La corrupción de la clase política.
- El incierto futuro de la juventud española.
Total, que el “movimiento 15M”, se enfrenta, sin duda a una una situación que desembocará en una disgregación territorial en agrupaciones en algunos barrios, o en un gran resurgir que puede llevarle a conseguir sus objetivos originales.
Es aquí donde Democracia Real Ya, la organización que convocó la gran manifestación del día 15 de mayo, tiene algo que decir. Hace unos días comunicó su desvinculación de las asambleas, cuando empezaron a ir por derroteros inciertos. Ahora, están pensando en reorganizar el movimiento. Desde mi punto de vista, deben hacerlo y conducir y liderar las protestas que han surgido a raíz de su primera y exitosa acción, dando cabida a todo el mundo, de derechas, izquierdas, centro, verdes… Liderar el movimiento significa, por un lado, posicionarse como cabeza visible pero, por otro, facilitar un lugar de reflexión y de opinión para todo el mundo y, finalmente, buscar quién convierta en realidad las peticiones de la sociendad.

Ahora mismo, el PSOE ha sufrido un gran batacazo electoral y el PP le exige la convocatoria de elecciones. No sería tontería que cumpliera las promesas de su programa electoral, cumpliera sus promesas políticas y, además, acogiera las reivindicaciones de la sociedad española (aun no he oido a nadie, ni de los que han rechazado las movilizaciones, decir que no quiere un sistema electoral con un voto más equitativo, ni perseguir la corrupción, ni castigar a los causantes de la crisis). Para ello, podrían iniciar un proceso de reforma constitucional (pues algunas de las reformas propuestas, como la del sistema electoral, requieren modificar la constitución), disolviendo las cortes y convocando elecciones constituyentes.
