Hay que ser canalla

Algunas veces, cuando estoy presentando el Partido Pirata a gente que no lo conoce y les estoy comentando que queremos racionalizar los plazos de protección de las patentes y que estamos en contra de las patentes de software, algunas personas me dicen que eso no les termina de gustar, que hay que premiar las ideas.

Hasta ahí, todo correcto. Recordemos que nosotros queremos racionalizar los plazos, para impedir que se formen monopolios y para potenciar, una vez el primer desarrollo se ha amortizado y se ha remunerado el trabajo hecho, que se abra la ide a la competencia, con lo que el producto se podrá mejorar y podrá ser utilizado para desarrollar nuevos productos.

Sin embargo, acabo de enterarme de un caso que pretende funcionar más bien al contrario. Todos conocemos el cántico “a por ellos, oé” que se ha cantado en los últimos años en multitud de eventos, principalmente deportivos, y que ha tenido cientos de versiones y adaptaciones. Resulta que a Alfonso Aguado y a su grupo La Banda del Capitán Canalla, se les ocurrió hacer una pieza musical con este himno popular. Hasta ahí, todo perfecto. La inspiración surge en cualquier momento en cualquier lugar y de cualquier situación.

Lo que no es en absoluto permisible, es que alguien adapte un cántico popular y, posteriormente, pretenda hacerse con la autoría de dicho cántico, la cual es eminentemente POPULAR, es de decir, del pueblo. Porque nadie sabe quién fue el primero que cantó este himno, ni siquiera, muy probablemente, esa misma persona que lo cantó por primera vez. Por lo tanto, es absolutamente irracional y canalla pretender apropiarse de la autoría de algo que ha surgido de la aclamación popular. Y, si esta es una pretensión vergonzosa, más aun lo es intentar lucrarse económicamente con algo que uno ha tomado prestado del conjunto de la sociedad y lo ha plasmado en una composición. Como si alguien pretendiera cobrar por cada nota Do que se toca, porque fue el primero en grabarla.

Esto es, precisamente, lo que ha pretendido Bartolomé Blaya, representante de Alfonso Aguado, presentándose en la sede federal de Izquierda Unida, al ver que este partido ha utilizado este cántico en uno de sus vídeos propagandísticos para las Elecciones Europeas. Más información en Tercera Información.

Vergonzoso. Y canalla.