Murcia, el 25% de paro, la desmotivación y el círculo vicioso

Hace unas semanas, hablaba con una persona de Murcia, que me contaba que hay una tasa de paro del 25% en esa provincia, frente al, entonces, 19% en el país. Hace unos días estuve en Murcia de vacaciones; y he podido comprender, en cierta manera, por qué una provincia con tanto turismo como esta tiene que soportar una tasa de paro de este calibre.

Como estaba de vacaciones, mis comidas eran principalmente en restaurantes. De las cuatro veces que salí a comer o cenar, tan sólo en una ocasión, los camareros se portaron con auténtica profesionalidad, en vez de dar la impresión de estar haciendo trabajos forzados. En las otras tres ocasiones, todo eran miradas de cansancio, resoplidos, quejas por pedir más platos, equivocaciones, tardanzas… Mientras que en la hostelería, al menos en la española, lo habitual es encontrarse con todo lo contrario; camareros rápidos sirviendo para desalojar y sentar nuevos comensales, comentarios que te hacen probar más platos, chistes y gracias varias que te alegran la comida y te animan a volver… Y, en tiempos de crisis, este trato es mucho más importante, pues supone un aumento en las ventas y la posibilidad de repetir en el restaurante para otro día en el mismo periodo vacacional o en otro, además de recomendaciones a amigos.

Lo que quiero decir es que, me dio la impresión de que hay una situación de cansancio, de desabatimiento, de hastío en los profesionales de una de las principales industrias de la provincia, lo que provoca un círculo vicioso, reduciendo la calidad del servicio, lo que hace que se reduzcan las ventas, lo que hace que se reduzcan los empleos, lo que hace que se reduzca la moral de los empleados. Y salir de ese círculo vicioso es difícil si no hay gente que sea suficientemente valiente y que apueste por su negocio.