Publicada versión 1.0 de OGG Theora.

Para quien no lo conozca, OGG Theora es un un códec que permite comprimir vídeos con una calidad mejor que MPEG-2 y DivX. Posiblemente a os suene también OGG Vorbis, que es algo parecido, pero en audio. Par que nos entendamos, la competencia al MP3. ¿Y para qué queremos una competencia a algo que ya funciona? Pues, por un lado, porque la competencia es buena para conseguir resultados mejores y, por otro, porque tanto MP3 como MPEG-2, DivX y demás están patentados y venden sus códecs a los fabricantes de reproductores y pueden cobrar a los usuarios que quieran utilizarlo en sus ordenadores, o al incluirlo en los programas de reproducción, vayan o no incluidos en el Sistema Operativo, mientras que los OGG son libres y se pueden utilizar e incluir en programas o equipos de forma completamente gratuita, lo que redunda en un menos coste para el usuario final. A mi modo de ver, es incomprensible que estos formatos no estén soportados ya por todos los reproductores de MP3, los mal llamados MP4, móviles y rerproductores de todos los sistemas operativos, salvo que haya una importante presión por parte, lógicamente de las empresas interesadas en continuar cobrando por una tecnología peor que OGG.

La idea de OGG es la de convertirse en un estándar de vídeos abierto para Internet, sustituyendo, por ejemplo al utilizado actualmente en páginas de como YouTube.

Más información sobre el lanzamiento de OGG Theora en la bitácora de Arukard.

Auditude: visión de negocio del S.XXI

Los motivos por los cuales las sociedades gestoras de derechos de autores (y, sobre todo, editores, no lo olvidemos), se empeñan en cobrar a todos sus clientes (que, potencialmente, somos somos tod@s) un canon por cualquier soporte digital son, desde mi punto de vista, principalmente dos:

  1. Es la forma más fácil de cobrar una buena cantidad de dinero todos los meses sin necesidad de trabajar todo el tiempo. Es decir, trabajas seis meses, sacas un disco, película o cualquier contenido “cultural”, y los otros seis te dedicas a recibir el “subsidio” que pagaremos el resto de españoles por copiar su creación pero, sobre todo, por copiar las nuestras propias.
  2. Por que no les da la gana (o la cabeza) de adaptar su modelo de negocio anticuado a una sociedad en constante cambio y comunicación, sobre todo porque, si el Gobierno de turno (o alternancia), les apoya casi incondicionalmente, como es el caso actual, es más fácil mantenerlo y esperar el “subsidio”.

Esto, aparte de absolutamente vergonzoso, sobre todo en una época de crisis como la actual, ya que perjudica enormemente, por un lado, a las empresas que venden estos productos, que ven sus precios incrementados irremediablemente, con lo que tienen menores ventas; y por el otro, a la Administración, que no recibe el I.V.A. ni el impuesto de sociedades derivados de la venta de esos productos, que se pasan a adquirir en tiendas portuguesas, francesas o andorranas (el que no quiera ver, que no vea).

Sin embargo, sí que hay gente en el Mundo que tiene una visión acorde a su entorno y los cambios que en el mismo se producen. Así, la página de compartición de vídeos Auditude, similar a la archiconocida Youtube. La novedad que presenta esta página es que permite libremente que quien quiera suba cualquier vídeo, aunque tenga fragmentos que estén protegidos por derechos de autor, ya que examina todos los vídeos que se suben, reconoce los posibles fragmentos de otros vídeos y hace negocio para el autor con ellos en estos trozos. Si esto no es pensar correctamente un negocio y defender los derechos de autor, que venga Teddy Bautista y lo vea (o mejor no).

Visto en la entrada  “Auditude: sube el vídeo que te dé la gana” de la bitácora de Enrique Dans.